Cena de Navidad

Colaboración de ANE DELICADO AGUINACO

1º Bachillerato, Historia en 4 voces narrativas

 

Habíamos empezado a comer el pollo asado que tan bien hace mi abuelo y ya tuvo que intervenir mi abuela para decirme que estaba cogiendo mal el cuchillo y el tenedor, que debía cogerlos correctamente. Para llevarle la contraria, cogí los cubiertos peor y se desquició. Empezó a chillarme como una loca poseída por el diablo, diciéndome barbaridades como templos de grandes. Me levanté de la mesa y al levantarme se me cayó mi trozo de pollo al suelo. Eso ya fue el colmo para ella, me cogió de la oreja y me sacó fuera del comedor. ¡A MÍ! Le dije que fuera a tomarse dos dosis de valium; de repente apareció mi madre y me abofeteó. Se oía a mi primo reírse por el fondo, estúpido… qué mal me cae. Podría haber ido a enchufarse sus drogas un rato y dejarnos en paz, para lo que aportaba… Y mi tía creyéndose que va a ir a Oxford, jajaja, no sabe lo que le depara.

Ya estaba el majadero cogiendo los cubiertos mal otra vez, siempre igual intentando sacarme de quicio. Pues no me iba a quedar callada, no. “Coge bien los cubiertos, Renato”, le dije, y los cogió peor. Me levanté y cuando le iba a chillar, se me cayó la dentadura postiza al suelo. Me apoyé en él para recuperarla ya que mi espalda no da para bajar por sí sola, sin ayuda, y le di un toque en la oreja involuntariamente, a lo que se levantó y salió corriendo de la sala como si de un jabato perseguido se tratara. Ya estaba el perro olfateando el suelo “parece una rata de alcantarilla olisqueando todo”. Había un trozo de pollo en el suelo, ya lo recogería después. Fui a ver a Renato, me dijo que me fuera a tomar los valium… Cierto, se me había olvidado. Apareció Gregoria y le soltó un cachetón en la cara. Iñigo se reía por el fondo, “menudo bastardo nos ha tocado aguantar en esta familia”.

Tardaba en empezar el tonto de turno a molestar a la vieja. Siempre están igual, en cada fiesta pelean. Estos dos no saben lo que es una buena pelea, ya me gustaría a mí que vinieran a La Coma para ver una buena pelea. Abu le dijo al burro de mi primo que cogiera bien los cubiertos, pero como siempre él llamando la atención y haciendo lo contrario que le mandan, se cree un hombre hecho y es un niñato. A éste en La Coma le daban una buena tunda por parguela. Ay, el chucho qué rico es, lo más decente que hay en esta casa. Qué plasta mi primo haciéndose la víctima otra vez. La abuela Adolfa debería haberle soltado un soplamocos a tiempo. Lo que me ha pasado el camello estaba bien, no paro de alucinar y reírme. Mejor me marcho.

Estaba esperando este momento desde​ el principio de la noche, menos mal que Renato se ha marchado y se le ha caído el pollo, tengo que darme prisa antes de que la ama lo barra. Ahí está Iñigo, ojalá fuera él mi dueño, voy a ladrarle un poco *guau, guau*  ¡EL POLLO! Voy a olisquear para pasar inadvertido *sniff, sniff*, qué buena pinta, se me cae la baba. Sabe a hierbas aromáticas. Se me ha quedado un trozo en la nariz, ¿cómo me lo quito ahora? Con la lengua *slurp*, qué bueno estaba, voy a beber agua *glup glup glup* y a dormir, porque para aguantar el panorama de esta familia loca… *Zzz zzz*

Ane Delicado Aguinaco

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