“SIN DARSE CUENTA LOS ALUMNOS APRENDEN POCO A POCO I DE MANERA DIVERTIDA”

Sergi Pons, Laura Vidal y Florín Petre

Ferreries

Chinca Pujol, de 39 años, es una professora que vino desde Barcelona a Menorca en busca de trabajo, que encontró en IES Biel Martí de Ferreries, donde es professora de Alemán y de valores éticos. Desde muy pequeña le gusta aprender idiomas y domina sobretodo el Alemán, el castellano y el catalán

¿Desde cuándo trabajas en este instituto?

En total son nueve. Hace nueve años que trabajo en el instituto.

¿A que se debe tu interés en la enseñanza de idiomas extranjeros?

Bueno, yo en realidad estudié traducción e interpretación, y aunque era muy interesante, al mismo tiempo era aburrido, porque siempre estaba sola. A la vez me gustaba mucho aprender idiomas y seguía haciéndolo, me gustaba mucho ese tema. Yo ya estaba complementando la traducción con la enseñanza de idiomas y al final decidí dedicarme plenamente a la enseñanza, ya que en el mundo de la traducción aparte del aburrimiento también había mucho estrés y por eso decidí cambiar.

¿A parte del alemán, tienes también alguna idea de inglés?

La verdad es que tengo muy poca idea de inglés. Lo estudié en mi escuela de primaria, pero como en mi escuela el primer idioma extranjero era el alemán, aprendimos inglés mucho más tarde. Mi escuela era concertada, religiosa y la monjas eran alemanas.

Empezamos a estudiar inglés en bachillerato y hay anécdotas muy divertidas, ya que teníamos muchas confusiones con el alemán. La verdad que el inglés no es un idioma que domine ni que me interese mucho.

¿Cuándo empezaste a estudiar alemán?

Desde la guardería, desde los tres años, porque en la escuela, como he dicho antes, estudiábamos alemán y lo hacíamos desde muy pequeños.

¿Por qué decidiste venir a Menorca?

Yo vengo de Barcelona, de Cataluña, y decidí venir a Menorca porque en Cataluña la demanda de profesores de alemán en escuelas públicas era más baja que en otros sitios como las islas Baleares o las Canarias, por el tema de turismo y porque esos sitios son muy queridos por los alemanes, y entonces por proximidad y afinidad, elegí las Baleares.

Sabemos que has estado en Alemania varias veces. ¿Cuál fue tu mejor experiencia allí? ¿Y la peor?

La mejor experiencia que tuve en Alemania fue mi temporada de estudiante donde compartí piso con 16 personas. Estuvimos 5 años juntos y fue increíble.

Mi peor experiencia allí fue cuando tenía 18 años y fui allí por primera vez. Tenía que estar con una familia un año y sólo duré dos semanas, y entonces intenté alargar la estancia, porque esto era en verano, y viví una mala experiencia en un piso que alquilé ese mismo verano y allí había una casera que era alcohólica y esto llevó a varios problemas.

¿Por que eres también la profesora de valores éticos?

Pues esto es básicamente por cuestión de horarios. Alemán es una optativa, y sobretodo esto afecta en bachillerato, ya que los alumnos ya tienen claro en qué asignaturas se van a examinar en selectividad. Entonces en bachiller hay cuatro horas para los alumnos que van hacia lenguas. Hay cuatro horas que me bailan un poco y esas son las horas en las que yo doy valores éticos a primero y a segundo.

¿Cuando empiezas a dar clase a alguien que no tiene ni idea de alemán, la gente lo coge rápido o le cuesta?

Pues yo lo hago de una manera muy natural y aprovechando las cosas que ya saben de otros idiomas y partiendo de ahí ya hay muchas cosas que, sin darse cuenta ya saben y entonces los alumnos, sin darse cuenta y de manera divertida y natural, van aprendiendo poco a poco.

 

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